Por qué en Pamplona la calefacción trabaja medio año

En el aeropuerto de Pamplona hiela de media 39,3 días al año, 11,2 de ellos en enero, con una mínima media de 1,4 °C ese mes (AEMET, normales 1981-2010). De noviembre a marzo, la mínima media no pasa de 5 °C, y hay heladas desde octubre hasta abril.
La ciudad está en la zona climática D1 del Código Técnico de la Edificación. Los radiadores no son un extra de dos semanas: trabajan de otoño a primavera, y cualquier fallo se nota enseguida. La temperatura más baja registrada en esa estación es de -16,2 °C, el 12 de enero de 1985 (AEMET).
Por eso conviene revisar la calefacción en septiembre u octubre, antes del primer frío. En noviembre todo el mundo enciende a la vez y los fallos de purgado, de presión y de válvulas se acumulan en la misma semana.
Reparación de radiadores en Pamplona: qué falla y cómo se arregla
La forma en que un radiador está frío dice qué le pasa. Antes de cambiar nada, lo comprobamos con la calefacción encendida.
- Frío arriba, caliente abajo: aire. Se purga y se repone presión.
- Caliente arriba, frío abajo: lodos en el fondo. Se limpia el radiador o se hace un lavado del circuito.
- Frío entero, con el resto de la casa caliente: válvula termostática agarrotada, detentor cerrado o circuito desequilibrado.
- Tibio en toda la casa: la caldera no llega a temperatura, la bomba no mueve el agua o falta presión.
Las reparaciones de radiadores más comunes son cambiar el cabezal o el cuerpo de una válvula, rehacer un racor que gotea, sustituir un purgador y desmontar un radiador para limpiarlo. Si un radiador de chapa antiguo pierde agua por un poro del propio cuerpo, no se parchea: se cambia. Para otras pérdidas de agua en la casa tienes detección y reparación de fugas.
Purgado y presión del circuito, en el orden correcto

Purgar es sacar el aire que se acumula en la parte alta de los radiadores. Se hace con la calefacción apagada y fría, con una llave de purgador o un destornillador, y un trapo debajo.
- Empieza por el radiador más cercano a la caldera y termina por el más lejano, o de la planta baja hacia arriba en una casa de varias alturas.
- Abre el purgador hasta que salga agua sin burbujas y ciérralo.
- Al terminar, mira el manómetro. La mayoría de las calderas murales trabajan en frío entre 1 y 1,5 bar; tu manual da la cifra exacta.
- Si ha bajado, sube la presión con la llave de llenado, despacio, y ciérrala bien.
Si tienes que rellenar la caldera cada pocos días, no es aire: hay una fuga. Puede estar en un radiador, en una tubería empotrada o en la propia caldera. Tienes el paso a paso con fotos en la guía cómo purgar radiadores.
Válvulas termostáticas y detentores: el reparto del calor
Cada radiador tiene dos llaves. En la entrada va la válvula, manual o termostática; en la salida, el detentor, una llave pequeña que muchas veces queda oculta bajo un capuchón.
La válvula termostática abre o cierra el paso según la temperatura de la habitación. Su cabezal lleva un número, del 1 al 5 en la mayoría de modelos, y cada número equivale a una temperatura aproximada. El fallo típico es el vástago agarrotado tras el verano: el radiador se queda frío aunque gires el cabezal.
El detentor sirve para equilibrar la instalación. Se cierra un poco en los radiadores cercanos a la caldera para que el agua caliente llegue también a los lejanos. Si alguien lo cerró del todo al pintar o al cambiar el radiador, ese radiador no calentará nunca.
Equilibrar un circuito es cuestión de medir y ajustar radiador por radiador. Es un trabajo de una mañana que suele resolver el clásico «la habitación del fondo nunca se calienta».
Instalación de radiadores en Pamplona: cambiar o añadir

Cambiar radiadores tiene sentido cuando pierden agua, cuando no dan calor suficiente para la estancia o cuando se reforma la casa. El 55,2 % de las viviendas de Pamplona está en edificios anteriores a 1981 (INE, Censo 2021; porcentaje calculado), y en muchas sigue el radiador de la obra original.
- Elegir el radiador. Aluminio para calentar rápido, chapa de acero por su perfil fino, hierro fundido si quieres inercia. El tamaño se calcula por la potencia que pide la estancia, no por el hueco disponible.
- Aprovechar la tubería. Si las tomas están en buen estado, el radiador nuevo se conecta a las existentes. Si hay que mover un punto, usamos multicapa o cobre según lo que ya tengas.
- Llaves nuevas. Al cambiar un radiador, se cambian también la válvula y el detentor: no tiene sentido montar un emisor nuevo con llaves de hace décadas.
Si la vivienda no tiene calefacción, una instalación completa incluye caldera, tuberías y radiadores. Cuando la obra afecta a más estancias, se plantea dentro de una reforma de fontanería.
Hay una ayuda abierta a 20-10-2026 que lo cubre en parte: la de adecuación de viviendas para la Bolsa de Alquiler del Gobierno de Navarra, con topes de 1.000 € en radiadores y 2.000 € en caldera individual de gas. Se solicita hasta el 1-11-2026 o hasta agotar el crédito, y exige ceder la vivienda a la Bolsa siete años.
Calefacción central de comunidad: qué es tuyo y qué no
En un edificio con calefacción central hay una sala de calderas para todos los vecinos y montantes que suben el agua caliente a cada piso. El Código Civil (art. 396) incluye las instalaciones de calefacción entre los elementos comunes «hasta la entrada al espacio privativo».
- La sala de calderas, los montantes y las bombas son de la comunidad. Su mantenimiento lo encarga el administrador a una empresa térmica.
- Lo que hay dentro de tu piso, radiadores, válvulas y tramos interiores, lo habitual es que sea tuyo, salvo que los estatutos digan otra cosa.
Para purgar o cambiar un radiador en una central hay que coordinarse con la comunidad: a veces hay que bajar la presión de la columna o esperar a que la calefacción esté parada. No manipules llaves del montante sin hablar antes con el administrador.
La rehabilitación protegida del Gobierno de Navarra está abierta de forma permanente. Para comunidades incluye la «mejora de la eficiencia de instalaciones térmicas centralizadas» (40 %, hasta 6.000 € por vivienda). También cubre el «anillado de la instalación de calefacción interior de las viviendas para instalación de contador» (20 %, hasta 3.000 €). Se tramita en la ORVE que corresponde al edificio.
Calderas en Pamplona: averías típicas y quién puede hacer cada cosa
Muchas llamadas por «radiadores» acaban siendo de la caldera. Estas son las averías que más se repiten:
- Pierde presión: fuga en el circuito, válvula de seguridad que gotea o vaso de expansión descargado.
- No enciende o se bloquea: fallo de encendido, de llama o de suministro de gas.
- Da agua caliente pero no calefacción: suele ser la válvula de tres vías o la bomba.
- El agua caliente sale a tirones o con poco caudal: intercambiador sucio. La Mancomunidad indica que la dureza del agua «puede influir en la presencia de cal en grifos, calentadores o electrodomésticos», y en Pamplona varía por barrio y estación.
Aquí importa quién toca qué. La fontanería del circuito, es decir, radiadores, purgadores, llave de llenado y tuberías, es trabajo de fontanero. El quemador, la combustión y la conexión de gas son otra cosa: el Reglamento de Instalaciones Térmicas (RITE, RD 1027/2007) pide para calderas y calefacción una empresa habilitada como empresa térmica, que en Navarra se registra con una declaración responsable ante el Gobierno foral. Para el gas rige el RD 919/2006, con instalador de gas habilitado. Si tu caso lo necesita, te lo decimos por teléfono antes de ir.
El RITE fija el mantenimiento preventivo de las calderas murales a gas de hasta 70 kW cada 2 años. La instalación de gas conectada a red pasa además una inspección periódica cada cinco años. Si buscas reparación de calderas en Pamplona y la avería es del circuito, empezamos por ahí; si es de combustión, te orientamos hacia quien corresponde.
Si piensas sustituir la caldera por aerotermia, la convocatoria navarra de descarbonización residencial 2026-2027 está cerrada a 20-10-2026.
Heladas: el circuito de calefacción también se congela
Con 38 de los 39 días de helada del año concentrados entre noviembre y marzo (suma derivada de AEMET), una casa que se queda sin calefacción en pleno invierno corre riesgo. Pasa en segundas residencias, en pisos vacíos y en radiadores de terrazas cerradas o galerías sin aislar.
El agua del circuito, al helarse, aumenta de volumen y puede abrir un radiador o una tubería. Si vas a dejar la vivienda sin calefacción varias semanas, hay dos opciones: mantener la caldera en modo antihielo, si la tiene, o vaciar el circuito. En instalaciones muy expuestas se puede usar líquido anticongelante específico para calefacción.
Para las tuberías de agua de fachadas, bajeras y garajes, tienes la guía tuberías congeladas.
















